viernes, 18 de agosto de 2017

Operación de rutina en Barcelona

Falsa bandera



>>> Estás de acurdo con este video? Entonces para que sirve?
Casualmente siempre le sirven a la ultraderecha




>>> Terrorismo en continuado

La CIA inventó (y utiliza) al TERRORISMO ISLÁMICO para crear MIEDO con PARANOIA social CONTAGIANTE . Y fabricar CONSENSO social a distintas operaciones de INVASIÓN MILITAR y conquista de países, REPRESIÓN de la oposición interna en las potencias centrales, PERSECUCIÓN en masa de inmigrantes marginales, o relegitimación de GOBIERNOS IMPERIALES en CRISIS. Estratégicamente, el TERRORISMO (como arma militar) consiste en detonar un CONFLICTO social (el acto terrorista), y luego dar una SOLUCIÓN. Y la "solución" del sistema imperial al terrorismo siempre pasa por MASACRES MILITARES en masa y VENTA DE ARMAS para "COMBATIR" al terrorismo. La masacre terrorista en Barcelona sirvió para que el DECADENTE Y DESGASTADO gobierno de Rajoy, unifique CONSENSO SOCIAL alrededor del MIEDO AL TERRORISMO.

Sacando partido


Una operación de RUTINA. Que se viene repitiendo por las metrópolis europeas. El OBJETIVO: encolumnar de nuevo a las potencias de la OTAN detrás de EEUU. En una nueva cruzada de la GUERRA INTERCAPITALISTA contra el eje Rusia-China-Irán, disfrazada de GUERRA CONTRATERRORISTA. En ese contexto hay que leer la NUEVA OLA TERRORISTA en la decadente Unión Europea. Y el espectáculo terrorista continúa por capítulos.

MANUEL FREYTAS / IAR Noticias

Se amplía el control

 



En una reciente entrevista en el programa “Head to Head” de la cadena Al Jazeera, hemos podido asistir a unas sorprendentes y reveladoras declaraciones de Michael Flynn, ex director de la CIA, Agencia de Inteligencia de la Defensa (la principal organización militar de espionaje extranjera de Estados Unidos operando bajo la jurisdicción del Departamento de Defensa).

En dicha entrevista, realizada a Michael Flynn por el periodista Mehdi Hasan, el ex director de la DIA confirma que cuando ejercía en el cargo, llegó a sus manos un informe de la propia CIA que predecía el respaldo de Occidente en la creación de “un Estado Islámico” en Siria, ya en 2012.


Por si esto fuera poco, Flynn sostiene que el patrocinio a los yihadistas radicales por parte de la Casa Blanca (esos yihadistas después se convertirían en ISIS y Al Nusra) en su lucha contra el régimen sirio fue “una decisión deliberada”.
Dicho en otras palabras: ¡un ex jefe de una agencia de espionaje norteamericana afirma explícitamente y sin tapujos, que EEUU hizo todo lo posible para que surgiera Estado Islámico!



Así es como lo expuso durante la entrevista:

Hasan: Usted está diciendo que por sus manos pasó el informe de la DIA que afirmaba que esos grupos estaban ahí (ISIS y Al-Nusra), que usted lo veía también claro y que advertió de ello. Entonces, ¿quién no hizo caso de esas informaciones?
Flynn: Creo que la administración.
Hasan: ¿Así que la administración hizo la vista gorda ante su análisis?
Flynn: No creo que hicieran la vista gorda: creo que tomaron una decisión. Creo que fue una decisión deliberada.
Hasan: ¿Una decisión voluntaria para apoyar a una insurgencia formada por salafistas, Al Qaeda y los Hermanos Musulmanes?
Flynn: Fue una decisión deliberada para hacer lo que están haciendo.
Fuente:
https://levantreport.com/2015/08/06/former-dia-chief-michael-flynn-says-rise-of-islamic-state-was-a-willful-decision-and-defends-accuracy-of-2012-memo/









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Padre de Andrés Trigo denuncia




COSECHANDO AMIGOS

jueves 17 de agosto del 2017

 A 19 años del asesinato de Andrés Trigo en Colonia, su padre reclama justicia y acusa al Ministerio del Interior, jueces y fiscales por diferentes complicidades en el asesinato y en el estado de impunidad en que el mismo se mantiene.

http://audios.espectador.com/2017/08/17/cosechandoamigos170817.mp3


El semanario El Eco de Carmelo publicó una extensa carta de Walter Trigo, padre de Andrés, en la que señala con nombre y apellido al presunto asesino de su hijo así como los de aquellos que han contribuido para que el crimen no fuera aclarado.
CARTA DE WALTER TRIGO.

"Por qué no se aclaró el crimen de Andrés
Andrés Trigo, mi hijo, tenía 18 años cuando lo asesinaron.

Llegamos a Colonia en el año 1986, mi señora es de acá y yo de Montevideo, aunque ahora ya soy coloniense.
Tenía Andrés 6 años al radicarnos en esta ciudad e ingresó a la Escuela Nº 37 del Real de San Carlos, jugó toda su niñez en el Club Otto Wulff y después en el Club San Carlos.

A los 16 años empezó a trabajar conmigo en la distribución de supergás, tenía relaciones con Karina Carro, una mujer cinco años mayor que él, que empezó a venir a nuestra casa, después de unos meses Andrés la dejó pero ella continuó viniendo a nuestro hogar aunque Andrés la ignoraba.

El 17 de agosto de 1998 era un lunes y mi madre cumplía años en Montevideo, por lo que con mi señora fuimos a la capital el domingo porque el lunes teníamos que trabajar.

Andrés los domingos de noche también trabajaba en la llamada "vermú", un baile que se continúa realizando en el Club San Carlos, al cual estaba vinculado como vicepresidente de la comisión de baby fútbol. Todos los fines de semana iba a buscar a los niños a sus casas con nuestra camioneta para llevarlos a la cancha.

El domingo 16 de agosto de 1998 volvimos de Montevideo en el auto y al poco rato Andrés se fue a trabajar, como todos los domingos, como cantinero en esa reunión bailable. Ese fue el único domingo que la ex novia de Andrés no fue a nuestra casa y también la última vez que vimos con vida a nuestro hijo.

En la mañana del lunes 17 me llama mi señora al comercio y me dice que Andrés no había regresado a dormir, me preocupé y le dije que iría al almacén donde su ex novia trabajaba a preguntarle si lo había visto. Karina Carro me aseguró que ella no había salido de su casa, que no lo había visto. Me dirigí entonces a la Seccional 7ª de Policía a preguntar y me respondieron que no me preocupara, que estaría con alguna chica.

Al mediodía, cuando llegué a casa, un primo de mi señora llegó para avisarnos que había visto la camioneta de Andrés en la calle Atanasio Sierra y se puso a llorar. Fui al lugar y encontré a nuestro hijo con dos disparos en la cabeza, sin vida, dentro de la camioneta.

Luego de mí llegó la policía, mucha gente estaba rodeando la camioneta pero nadie dispuso siquiera que se cercara el lugar para preservar las pruebas.
El comisario Oscar Vila me dijo "Walter, para mí tu hijo se suicidó" y a los treinta minutos se llevaron su cuerpo y la camioneta, la que al día siguiente fue completamente lavada por orden del propio Vila.
Al otro día que sepultamos a Andrés volví al lugar del hecho y vi que contra la banquina, frente al lugar donde estuvo la camioneta, aún había entre 15 y 20 colillas de cigarrillos, por lo que yo supuse que ya habían levantado las que necesitaban dejando esas otras ahí, pero no fue así, después me enteré que según afirmó el entonces jefe de policía Hugo Pintos Funes no había ni colillas ni nada en ese lugar, cuando en la tapa del libro de cualquier investigación se establece que debió cercarse el lugar y llamar a la Policía Técnica, cosa que no se hizo, ¿por qué no se hizo, por qué Pintos Funes hizo esa primera afirmación y por qué Vila ordenó lavar totalmente la camioneta?
Por otra parte, el examen forense indicaba que no se pudo establecer el calibre del arma porque las balas penetraron en lugares blandos.

En el año 2001 vino a Colonia un investigador de Montevideo, el comisario inspector y perito Roberto de los Santos, que trabajó junto al comisario inspector Adolfo Hernández de Colonia, los que me pidieron permiso para realizar una segunda autopsia. Llegó entonces el doctor Guido Berro, considerado el mejor médico forense de Uruguay, determinando que Andrés tenía dos agujeros en el cráneo calibre 38. ¿Por qué razón mintieron los médicos forenses de la ciudad de Colonia?

A los treinta días del asesinato la policía continuaba afirmando no tener ninguna pista, mientras el jefe Pintos Funes —quien más que investigar se ocupó de hablar mal de la víctima culpándolo de su propio crimen y de quien logramos su destitución tras haber recogido 2750 firmas para ello— manifestaba por televisión que estaban en penumbras.

Fue así que me comuniqué con el Ministro del Interior para traer al equipo de Homicidios de Montevideo, a lo cual Pintos Funes se negaba pero tuvo que acceder cuando le advertí que si continuaba en su negativa me iba a dirigir directamente al ministro del Interior.
Llegó entonces el equipo de Homicidios, eran cinco policías con un jefe, pero les impidieron trabajar en la Jefatura por lo que debieron instalarse en la Seccional 7ª de Policía, realizando reuniones también en el apartamento de nuestro hijo, en nuestra casa. Teníamos estrecha comunicación con ellos y comenzaron a trabajar, en tanto ellos mismos me aseguraron que la policía de Colonia los vigilaba y seguía en autos particulares para estar al tanto de lo que hacían y de cada paso que daban.

En esas investigaciones a través de varios testigos se comprobó que la ex novia de Andrés, Karina Carro, les había ofrecido dinero para que mataran a nuestro hijo, y a pesar de que ella dijo no haber salido de su casa la noche del crimen fue vista en la vermú y, según testimonio de una pareja pariente de ella, también la vieron manejando un auto Fiat Uno, comprando en 10 mil dólares, a las 4:30 horas de ese día, a pocos metros del lugar del crimen. Carro trabajaba en un almacén cuatro horas diarias, percibía por ese trabajo 1.400 pesos mensuales y del expediente se desprende que tenía varios miles de dólares en su cuenta bancaria.
El equipo de Homicidios trabajó durante treinta días y llevó ante el Juzgado Letrado de Colonia, detenidos y esposados, a Karina Carro, al ex policía Mario Hernández que trabajaba como patovica en el pub Bucaneros del Real de San Carlos, que tenía graves problemas económicos pero que a la semana del crimen compró la mitad de ese pub, y a dos policías en actividad. El juez letrado de ese momento, Dr. Gerardo Siri, consideró que las pruebas no eran suficientes y los dejó en libertad.

El equipo de Homicidios regresó a Montevideo pero retornó a Colonia a los treinta días, trabajó unas semanas y volvió a llevar al Juzgado a Karina Carro, a Mario Hernández y a los dos policías en actividad, ya que nos aseguraron que las pruebas sobraban para inculparlos, pero el juez nuevamente dijo que eran insuficientes y volvió a dejarlos en libertad. El equipo de Homicidios nunca más volvió a Colonia.
Yo siempre seguí luchando por nuestro hijo, hablé con mucha gente, buenos, malos y muy malos, presos en sus cárceles, conocidos y desconocidos, e hice y sigo haciendo todas las investigaciones de que he sido y soy capaz.

A los treinta días del asesinato de Andrés sus amigos resolvieron realizar una marcha en silencio desde la Plazoleta del Reloj hasta el Juzgado Letrado. Según estimó la prensa en aquella primera marcha participaron unas 7.000 personas. Colonia contaba por entonces con 18.000 habitantes.

Yo seguí organizando marchas todos los 17 de cada mes, donde al finalizar leía una proclama frente al Juzgado, las que en total sumaron 54 marchas hasta que procesaron a la ex novia de Andrés.

Me reuní con el ministro del Interior, yo elegí al comisario inspector Adolfo Hernández y él llamó para trabajar en conjunto al por entonces director de la Policía Técnica de Montevideo, Roberto de los Santos, el ex policía Mario Hernández se encontraba emplazado, por lo que no podía salir del país, pero su abogado Carlos Sáenz le propuso al entonces juez letrado Gerardo Siri para que lo dejara viajar a Argentina a buscar trabajo, asegurándole que cuando la justicia lo llamara él se presentaría en Colonia a declarar, por lo que el Dr. Siri lo dejó cruzar la frontera. Al poco tiempo Sáenz abandonó la defensa de Hernández. Hoy hace 16 años que está solicitada su extradición.

De los Santos y Hernández nos mostraron su trabajo y todos consideramos que las pruebas eran más que suficientes para procesar a la ex novia de Andrés, por lo que fuimos a hablar con la fiscal de entonces y le solicitamos que pidiera ese procesamiento, pero ella nos dijo que no porque para ella era inocente. Me puse a averiguar y descubrí que la fiscal mantenía relaciones con un policía. A raíz de ello fui a hablar con el fiscal de Corte, quien me escuchó y se puso a investigar, llamó a la fiscal y ella reconoció que esa relación con el policía era real, por lo que el fiscal de Corte puso a trabajar en su lugar al fiscal de San José, Dr. Ariel Cancela, que era el más cercano geográficamente a Colonia, y en poco más de un mes la procesó.

El equipo con Hernández y De los Santos consiguió el procesamiento de Karina Carro por el mismo juez que antes había dicho que no tenía pruebas suficientes. Le dieron veinte años de prisión en la cárcel de Piedra de los Indios por coautoría de homicidio, de los cuales cumplió once por buena conducta y por haber tenido un hijo en la prisión, encontrándose actualmente en libertad.

Los años de prisión de Karina Carro transcurrieron con muchos más beneficios de los que se les otorga a cualquier preso, contando con un apartamento para ella sola dentro de la cárcel, saliendo cuando quisiera hacerlo, estando a cargo de un kiosco propio dentro de Piedra de los Indios… Una vez le avisaron a mi hija que estaba renovando el carné de conducir en la oficina de Recaudación de la Intendencia de Colonia, mi hija fue hasta ese lugar y lo confirmó, aún cumpliendo pena estaba sin guardia, completamente sola, comprobando que era cierto que salía cuando quería y sin custodia, como también salía a todas partes con el hijo que tuvo en la cárcel, llevándolo a la escuela mientras tramitaba la liberación anticipada, todo fríamente calculado. ¿Por qué contó con tantos privilegios y estuvo tan protegida en sus años de reclusión?, ¿porque alguien o algunos estaban demasiado interesados en que no hablara?
Volviendo al día de los hechos, dos delincuentes de Colonia que estaban presos en el penal de Libertad vinieron a esta ciudad un día antes del crimen de nuestro hijo al velorio de uno de sus hermanos, permaneciendo en la sala velatoria con la orden expresa de que no podían salir de allí, pero en la madrugada, antes de la hora en que Andrés fue asesinado, los custodios los llevaron a la casa de la señora de uno de ellos, los presos aseguran que no salieron de esa casa pero yo averigüé que sí, y que luego regresaron para cambiarse de ropa porque estaba manchada. Más tarde uno de ellos fue a la casa del juez a pedirle que lo dejara quedarse en Colonia 48 horas más.

También De los Santos y Hernández consiguieron el procesamiento del delincuente múltiple Alejandro Píriz Brun porque yo encontré un testigo que la noche del crimen lo vio cerca del lugar del hecho. Con eso, sumado a otras pruebas, terminó en la cárcel.

Seguí trabajando en busca de aclarar todo y me llevó un año de trabajo encontrar diecisiete testigos que, según mi abogado de entonces cuando le presenté sus testimonios, me dijo "con todo esto al crimen lo aclaro yo". Hablé con la jueza de ese momento y le propuse integrar a un comisario de mi confianza a la investigación, que yo sabía que era una persona íntegra, pero la jueza me dijo que no porque era amigo mío y lo derivó a la policía de Inteligencia de Montevideo. Yo mismo fui a Inteligencia, en la calle Maldonado, a llevarles las notas, me atendió un comisario inspector que era abogado, le presenté todo y quedó muy impresionado, empezó a trabajar con mucho ímpetu, casi todos los días me llamaba para preguntarme datos, que yo le daba, pasaron quince días sin noticias de él y lo llamé para aportarle más informaciones, pero me dijo "Trigo, no me llame más porque me sacaron del caso y pusieron a otro comisario". Nunca más hicieron nada con todos esos datos.

Poco después hablé con el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, y le pregunté frente a sus secretarios quién lo había sacado y por qué. Lo que le pregunté le entró por un oído y le salió por el otro.

Al poco tiempo el preso en el penal de Libertad, Juan Carlos Guillén, alias “El Pegajoso”, asesino profesional, mediante una nota se hizo responsable de la muerte de Andrés. Fue traído a Colonia junto al otro recluso, Píriz Brun, y Guillén volvió a hacerse cargo del crimen sin dar detalles. Nadie le creyó. Investigando yo descubrí que el día del crimen Guillén estaba preso en Piedra de los Indios, y también descubrí que a las tres de la madrugada de ese día lo fue a buscar a la cárcel un alto funcionario del Ministerio del Interior devolviéndolo a la cárcel a las siete de la mañana. A Andrés lo mataron a las 4:20 horas de ese día y todavía ninguna autoridad judicial ha hecho conducir a Guillén al Juzgado para preguntarle cómo hizo para matar a Andrés estando preso ni si acaso alguien lo sacó de la cárcel para que pudiera cometer ese crimen.

Con la asistencia de un abogado le presenté un informe al juez conteniendo todos esos datos y más. A la semana de que el juez tenía mi informe ese funcionario del Ministerio del Interior se quitó la vida.
Después que presenté esos diecisiete testigos comencé por primera vez a recibir amenazas, nunca antes me había pasado, como también les pasó a varios testigos prontos para ir a declarar al Juzgado, a los que les decían por teléfono "si hablás te pasa lo mismo que a Andrés". ¿Quién sabe cuando un testigo va a declarar?, el juez, la fiscal y la policía. Ustedes saquen sus propias conclusiones sobre de dónde salían esas amenazas.

Todas las amenazas fueron derivadas a la Dirección de Inteligencia de Montevideo. Un tiempo después me citan del Juzgado y me piden que vaya con un abogado, ¿por qué con abogado? Fui y estaban los de Inteligencia con la jueza y la fiscal. Después me llamó la jueza y me dijo que según la policía de Inteligencia las amenazas me las había mandado yo mismo y que me pidieron que fuera con abogado porque podía terminar preso. La jueza hizo caso omiso a Inteligencia y me preguntó si quería decir algo, le dije que sí, y frente a todos le expliqué que no me tomaba de sorpresa porque ya me había pasado con el comisario inspector que habían sacado de la investigación porque estaba haciendo las cosas bien en la misma Inteligencia.

Quiero que todos sepan que lo que digo aquí lo digo con el corazón y es la verdad, nada más que la verdad, siempre luchando por mi hijo.

Cuando vinieron a Colonia los de Homicidios de Montevideo, a poco del hecho, llevaron al Juzgado a dos policías en actividad, uno de ellos era amante de la ex novia de Andrés, en 1998 tenía un auto importado de 1992, todas las semanas iba al casino, y en una comida con otros dos policías sacó una cantidad de dólares y dijo “estos dólares son de lo de Andrés.

En tanto, según quedó asentado en el expediente, la noche del crimen ese mismo policía estuvo con una mujer hasta la medianoche, debiendo entrar a trabajar en la Jefatura a las 4 de la mañana, pero nadie lo vio hasta después de las 6, y cuando el juez le preguntó qué había hecho en esas horas dijo que había ido a pasear por la rambla, la madrugada de aquel frío 17 de agosto.

Sobre el otro ex policía, Mario Hernández, que dejaron ir a la Argentina, como dije antes, está pedida la extradición hace muchos años. El año pasado el presidente argentino Mauricio Macri firmó un decreto que dice que todos los narcotraficantes y asesinos requeridos por otro país serán extraditados de inmediato. Mario Hernández, hasta donde pude investigar radicado en la zona de El Tigre argentino, está requerido por narcotráfico, hurto y homicidio. He estado muchas veces en el Ministerio de Relaciones Exteriores y allí me repiten que van al Juzgado argentino donde está ese expediente y allí les dicen que todavía no hay ninguna resolución. Según datos que han llegado hasta mí parece que el juez argentino por alguna razón no lo extradicta.

Otra instancia a recordar es el accionar del fiscal de Corte, quien después de que yo fui a hablar con la actual fiscal me dijo que no había leído el expediente y que no sabía si lo iba a leer porque tenía mucho trabajo. Ante esa respuesta le mandé una nota al fiscal de Corte y luego me recibió en la Fiscalía de Colonia y me dijo que íbamos a hacer muchas cosas juntos, pero nunca más me llamó ni me atendió.

Tengo mucha más información sobre la que no quiero extenderme para no abusar del espacio concedido por este medio, cuento con informaciones de las que ustedes quedarían asombrados sobre la corrupción parcial que he podido constatar en el Ministerio del Interior, en el Poder Judicial y en los políticos.

Yo ya no creo en la justicia del hombre. ¿Usted creería con solamente algo de lo que comuniqué? Hay un proyecto de ley en Argentina en el que se plantea realizar un examen a todos los integrantes del Ministerio del Interior por el que si se constata que consumen drogas se les impediría que desempeñen funciones en el mismo. Eso mismo me encantaría que ocurriera en Uruguay pero no sólo con los funcionarios del Ministerio del Interior sino también con los fiscales y con los ministros, porque todos sabemos que bajo la influencia de la droga una persona no actúa de forma normal, lo cual se agrava aún más en los funcionarios que deben actuar sobre la vida, la seguridad y la justicia de todos nosotros, como muchos de los que aquí nombro. Y no lo digo sólo por decirlo. Yo, como ejemplo, llegué a conocer a un juez en Colonia que habitualmente consumía cocaína, y también conozco a los delincuentes que se la proporcionaban. ¿Quién decidía sobre la justicia en ese caso, teniéndolo a ese juez en esa relación de dependencia?
Todos los ciudadanos en algún momento necesitamos de la policía, de una policía confiable y segura. Pienso que con todo lo dicho a nadie le quedan dudas de que en el crimen de nuestro hijo hay policías involucrados, y para que la gente pueda confiar en la policía lo mejor sería aclarar el crimen de Andrés. Hay varias formas de hacerlo, pero para eso tiene que haber voluntad policial, judicial y política. Es necesario que extremen todos sus esfuerzos para resolver totalmente este caso, ya que el tiempo apremia, porque el 16 de agosto de 2018 el crimen de nuestro hijo prescribe.

Señor presidente Dr. Tabaré Vázquez, usted estuvo en mi casa con varios de sus entonces futuros ministros antes de su primera presidencia, y me dijo que si llegaba a la presidencia me iba a ayudar en el caso de mi hijo. Señor presidente, usted que trabaja tanto para combatir los vicios, tabaco, alcohol, etcétera, usted si quiere puede idear una ley o un decreto para que se puedan hacer exámenes que puedan determinar si sus funcionarios consumen drogas, y si usted lo ordena nadie podría negarse. ¿Se anima usted, señor presidente, a comenzar por este mínimo paso en favor de sanear todos los cuadros de la administración pública para así poder vivir en un país con mayor seguridad y justicia real?

Se lo pide el padre de un hijo asesinado por el narcotráfico y por muchos de quienes dicen combatirlo".

>>> Ver además


elmuertoquehabla.blogspot.com/.../el-narco-cartel-de-colonia.html
23 Sep 2011 ... Nueva amenaza por investigar el caso “Andrés Trigo” ... Funes, le dijo a un amigo que sabía quién era el policía que mató a Andrés Trigo.
elmuertoquehabla.blogspot.com/2014/09/el-caso-trigo.html
21 Sep 2014 ... Poder Ciudadano - Entrevista a Walter Trigo y Fredy González ... levantar acusaciones contra el infortunado Andrés, hablando como que este ...
elmuertoquehabla.blogspot.com/.../que-el-ministro-responda-lo-absurdo.html
23 Sep 2014 ... En estas fotos Alejandro Piriz Brun (procesado por coautoría de homicidio de Andrés Trigo) y Juan Carlos Guillén Casas (confeso homicida de ...

>>> De postre
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jueves, 17 de agosto de 2017

Entrevista a Raúl Olivera*




"Cualquier avance en las políticas públicas de derechos humanos siempre serán el resultado de las luchas de los pueblos".

16 Aug 2017 | Por:Hemisferio Izquierdo


Hemisferio Izquierdo (HI): Nos interesa pensar el golpe de Estado y la dictadura militar en su dimensión orgánica, dentro del proceso histórico uruguayo, más allá de la mirada que sólo atiende al contexto global (guerra fría) y la influencia de EUA. ¿Cuánto de la estructura económica, política y social del Uruguay de esa época está detrás del golpe del '73 y el terrorismo de Estado?
Raúl Olivera (RO): Contestar esa pregunta nos obliga a reflexionar sobre el contexto de ese tiempo historico. En él hay que ubicar el nacimiento del Frente Amplio y la unidad sindical que lo precedió.
La hegemonía de la burguesía en el Uruguay hasta la agudización de la crisis de los años 60 y 70 era ejercida a partir de un sistema político, económico y social que amortiguaba las tensiones a partir de un importante predominio del estado de derecho. Dicho de otra manera se trataba de una hegemonía basada fundamentalmente en la “persuasión”.

Lo que entra en crisis en los años 60 y 70 es la convivencia y las formas de dominación pacífica, a partir de la crisis de las formas de desarrollo de la reproducción capitalista y el avasallamiento de una legislación que contribuía junto a las luchas obreras a contemplar las demandas económicas de los trabajadores. Eso que permitió mejoras significativas en el nivel de vida de los sectores populares y el desarrollo de los sectores medios, entro en crisis.

También entro en crisis lo que había contribuido a generar el movimiento obrero a través de sus luchas: un proceso de democratización y avance social mediante políticas culturales, vigencia de las libertades políticas y de los derechos civiles.

Ese modelo basado en una eficaz inserción del Uruguay en el sistema capitalista mundial, que permitió mantener tasas de crecimiento del producto bruto y del ingreso de los trabajadores se, agotó y la crisis estructural que padecía el Uruguay se agudizó y con ello la respuesta de las luchas populares que no aceptan el deterioro del nivel de vida.

Sin profundizar en las causas estructurales que tiene sus raíces en el fin de la segunda guerra mundial, el reordenamiento internacional del capitalismo con el avance de las transnacionales y del imperialismo, debemos concluir que es la radicalidad de estos factores que conducen a la crisis del modelo que opera como trasfondo del proceso de endurecimiento del gobierno de Pacheco Areco y la posterior dictadura militar terrorista que lo siguió.




HI: Avanzando en la historia. ¿Qué continuidades y rupturas con el terrorismo de Estado observamos a partir de 1985 y las décadas posteriores? 

RO: A pesar de ciertas apariencias, creo que no existió una ruptura y sí una continuidad en aspectos esenciales. Una salida pactada no puede leerse con el concepto de ruptura. Sin entrar al detalle de las políticas económicas, hay una continuidad marcada por la permanencia de la impunidad. Impunidad que atravesó etapas diferentes en cuanto a su profundidad. Y ella, producto de la persistencia de un reclamo que si bien desarrolló diversas estrategias, la fue “limitando” su alcance y profundidad.

Creo que hay una larga étapa donde ella dominó el escenario del Uruguay hasta determinado acontecimiento: La sentencia de febrero del 2011 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Gelman, que obligó al Estado uruguayo a disponer que las investigaciones judiciales de las graves violaciones de derechos humanos teóricamente se pudieran investigar al restablecerse la pretención punitiva del Estado.

Eso no quiere decir que esas investigaciones fueran llevadas de manera eficaz, en un plazo razonable, garantizando el pleno acceso de las víctimas en todas las etapas de la investigación, como lo disponía la Corte IDH. Esa sentencia debe leerse como un hecho en el que se condensó un largo y costoso esfuerzo de la lucha contra la impunidad. Y no porque ella la haya derrotado, sino porque instalo un nuevo escenario en el Uruguay.

Sobre un antiguo escenario poblado de sombras durante muchos años, la mencionada sentencia proyectó un cono de luz. ¿Porqué? Por la sencilla razón de que para cumplir con esa sentencia el Estado uruguayo –conducido por el Frente Amplio-,no tenía más remedio que tomar algunas medidas que hasta ese momento tenía poco interés en llevar a cabo (recordemos la polémica Huidobro-Cores): que la Ley de caducidad que durante un cuarto de siglo había impuesto la impunidad, no siguiera impidiendo ni obstaculizando las futuras investigaciones y eventuales sanciones de los responsables.

De cómo llegamos a ese escenario y de cómo se siguió gestionando el llamado pasado reciente en el Uruguay hasta nuestros días, es lo que demuestra esa continuidad de la que hablamos.

Hay un periodo de tiempo en los procesos que vivieron las sociedades latinoamericanas en los años 80 y principios de los 90, que se ha dado en denominarse «de transición» entre los regímenes autoritarios (dictaduras) y las «democracias» restauradas. Aún reconociendo que dichas transiciones tuvieron sus particularidades y especificidades en los distintos países que sufrieron dictaduras en el cono sur, analizar lo que sucedió en el Uruguay nos permite entender y explicar algunos aspectos poco o insuficientemente analizados. Entre ellos la llamada «justicia de transición» y la continuidad de la impunidad hasta nuestros días.

En el Uruguay, una suerte de transición en paz, buscó por todos los medios abstenerse de la persecución penal y la punición de las graves violaciones a los derechos humanos de la dictadura. Para legitimar esa opción, desde la derecha se argumentó que así se facilitaba una transición pacífica. Mientras que desde algunos sectores de la izquierda, a partir de la teoría de los dos demonios, se abonaba en el mismo sentido: dar vuelta la pagina.

La aprobación de la Ley de Caducidad de la pretensión punitiva del Estado, fue la más importante herramienta jurídica de exención de una persecución penal. De ahí, que las exigencias de responsabilidad y justicia por parte de las organizaciones defensoras de los derecho humanos, siempre estuvieron en conflicto —de mayor o menor intensidad— con los esfuerzos que desde el Estado y el sistema político se realizaron para abstenerse de buscar la verdad y emprender la persecución penal. El precio de la paz que debía pagar la sociedad, era la ausencia de justicia.

Si la transición fue el periodo de tiempo en que las fuerzas de la dictadura negociaron la entrega del poder, resulta interesante establecer cuándo comenzó ese tiempo de la transición, cuándo terminó, y cuánto poder se entregó en el marco de esa negociación que supo ser presión y desacato al orden institucional.

Ese proceso se intentó y por largo tiempo se logró realizar con absoluta plenitud, obviando que el restablecimiento de los principios democráticos, necesariamente pasaba por resolver una condición básica para un Estado de derecho: la necesidad colectiva de conocer la verdad en pos de la justicia. En nuestro país la transición estuvo sujeta a determinadas negociaciones políticas que se desarrollaron a la interna de las fuerzas que sostenían la dictadura, a la interna del bloque opositor a la misma y entre ambos bloques. Durante muchos años fue absolutamente predominante un relato a partir del cual el arribo a una «democracia» que se transa con los sectores autoritarios en el poder siempre implica inevitablemente aceptar que ese arribo a un estadio democrático significa en mayor o menor medida una subsistencia de resabios del estadio anterior autoritario. Eso seguramente explica que recién ahora y a desgano se preste atención al espionaje en democracia.

Esos son los costos, el precio que hace posible esa transición nos repetían. Esa es la continuidad con la que se aseguraba la coexistencia armónica entre pasado y presente, aun al costo de haber generado una naciente desconfianza respecto al Estado y sus instituciones.

HI: ¿Es posible pensar el hoy a la luz de la sombra que aún se proyecta de esa brutal ofensiva de la clase dominante por medio de la dictadura militar?

RO: Creo que en la lucha contra la impunidad se juega una parte importante de las batallas políticas, ideológicas y culturales de nuestros tiempos. Allí, en esa lucha a largo plazo, se torna imprescindible hacer valer aquellas normas del derecho humanitario que fueron creadas con el esfuerzo de la sociedad civil en todos esos años, justamente para impedir la continuidad de los autoritarismos propios de una democracia tutelada. En ese marco y con ese horizonte se deben desarrollar desde la sociedad civil diversas estrategias a nivel político, cultural, ideologico y judicial de acuerdo al escenario existente en la que se deben calibrar las correlaciones de fuerzas existentes. Es a partir de asimir eso, que desde la sociedad civil se deben articular esfuerzos para conjuntar esfuerzos colectivos que permitan darle continuidad a la lucha por los derechos políticos, sociales, económicos y culturales que el capitalismo está impedido de atender.

Siempre sostuvimos que la impunidad en el Uruguay no era el simple efecto de la Ley de caducidad, sino fundamentalmente el resultado de conductas políticas articuladas desde el poder del Estado. Fue a partir de ese convencimiento que, evaluamos el desarrollo de ese proceso en el que tenia vital importancia la construcción de un escenario político. La importancia del escenario político para la concreción de los avances de las luchas ciudadanas, encuentra ejemplos sobresalientes en las campañas del voto verde y rosado con los que se intentó eliminar la Ley de Caducidad.

El hecho de que en esas dos acciones no se haya logrado el máximo de los objetivos concretos que se planteaban —la anulación de la Ley de Caducidad— no debería oscurecer en los futuros pasos a dar, la importancia de la «construcción del escenario» como elemento cardinal para la materialización de los actuales objetivos de instalar a nivel de las desiciones de las fuerzas política consecuentemente de izquierda una cultura de derechos humanos que pasa en primer término por una voluntad política de persecución criminal de los crímenes del terrorismo de Estado.

Estamos convencidos que las luchas que debe desarrollar la sociedad civil en contra de las diversas formas del autoritarismo estatal, se instala siempre en escenarios donde la táctica tiene que analizar con objetividad sus propias fuerzas, las que debe enfrentar y el «momento político» en que se desarrolla cada etapa del desafío concreto. La profundidad y el alcance de las reivindicaciones están casi siempre determinada por esas condiciones originales en que se desarrolla cada etapa de lucha. Y sobre todo, se necesita una mirada estratégica que tenga en cuenta el escenario futuro que se irá construyendo en el proceso de la lucha misma.

Esa construcción de los escenarios, no es algo dado. No es una construcción producto de un devenir inexorable. Hay que trabajar en el anudamiento y la articulación de sus distintos componentes. Un error frecuente en la conducción de luchas como las que hoy tenemos planteadas, es no percibir que los escenarios cambian y si no se asimilan esos cambios se corre el riesgo de perder el tren de la historia. Por ejemplo, si nos hubiéramos congelado en el escenario de frustración popular, que se instaló con la derrota del voto Verde y posteriormente el voto Rosado, eso podría habernos impeddo definir con claridad el cómo recomenzar la lucha, incorporando adecuadamente el dato de esos fracasos y el nuevo escenario existente por el cual nos vimos obligados en un principio a recluir la lucha, en el limitado derecho a la verdad (cumplimiento del artículo 4o) de una ley que se rechazaba y con razón se catalogaba de inconstitucional y violatoria del derecho internacional.

Nos instalamos en aquel escenario y desde él avanzamos hasta materializar los logros hasta hoy alcanzados. Hoy podemos concluir, que el mérito de esa estrategia contra la impunidad es haber desarrollado una táctica que supo identificar adecuadamente los distintos elementos de cada escenario y no congelarse en ellos. El aspecto negativo fue el tiempo que insumió.

Si desde la sociedad civil y desde las organizaciones de izquierda se actúa directamente sobre la realidad y se impulsa que el Estado promueva los mecanismos institucionales más eficaces para la mejor defensa de los derechos humanos en una sociedad democrática, estaremos contribuyendo en forma sustancial a darle sentido a la lucha por los derechos de la gente. A entender que cualquier avance en las políticas públicas de derechos humanos siempre serán el resultado de las luchas de los pueblos.

* Raúl Olivera Alfaro es Coordinador Ejecutivo del Observatorio Luz Ibarburu.

>>> Formas de dominación pacífica en Uruguay



>>> La impunidad

Continuidad cívico militar








miércoles, 16 de agosto de 2017

Tortura y fiesta




Dijo que durante una de las “fiestas” en el Regimiento de Caballería de Durazno mataron a una persona

16 Ago 2017

Un exsoldado floridense habló en un programa de la televisión local de torturas que practicaban los oficiales del Regimiento de Caballería de Durazno durante la última dictadura. Juan, como fue presentado en el programa, aseguró que en una de esas denominadas “fiestas” mataron a una persona.
“Yo vi, escuché y casi todos los que pasamos por esa época tenemos algo que contar. Presenciamos algo, escuchamos gritos”, afirmó. Y destacó que cuando llegaban detenidos había “fiestas” para los oficiales. “Ellos salían arremangados… Yo pensaba que podía ser un familiar o un amigo”, comentó.
En ese marco, el exsoldado sostuvo que un día llegaron con una persona que fueron a buscar a la campaña. “Lo trajeron en una camioneta y empezaron a gritar: `para adentro, para adentro´… lo revolearon y tiraron”, dijo y completó: se sentía gritar y luego lo mataron. “Al otro día estaba el cajón en la guardia y se armó un revuelo porque venían los familiares a buscarlo”, agregó.
A través del teléfono 29291625, de la organización Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos, se pueden aportar datos anónimamente.
Escuchar aquí el informe del corresponsal de RNU en Florida, Emilio Martínez Muracciole:


http://radiouruguay.uy/wp-content/uploads/2017/08/inf170616_exsoldadoflorida-1.mp3




Las 12 horas brasileras

Huelga general a la reforma laboral asiática



>>> Los nueve puntos de la ley laboral de Brasil 


1. Acuerdos por encima de la ley

La normativa brasileña establece, entre otras disposiciones, que las convenciones y acuerdos colectivos en las empresas prevalecerán sobre las disposiciones legales.

2. Vacaciones.

Si bien las vacaciones no se modifican en cantidad de días sí se permite fraccionarlas de diferentes maneras. A partir de la ley se podrán dividir hasta en tres veces y las pausas podrán modificarse con la condición de que sean de al menos 30 minutos.

3. Jornada de 12 horas.

Por otra parte, establece la posibilidad de una jornada de 12 horas de trabajo, con 36 horas ininterrumpidas de descanso.

4. Salario por hora.

Pero una de las medidas más polémicas, es que se permitirá pagar salarios sobre una base horaria o diaria, pero ya no mensual. El empleador convocará al empleado con un mínimo de tres días de antelación y le informará cuál será la jornada de trabajo. Fuera de ese período, el trabajador no estará a disposición de esa empresa.

5. Trabajador autónomo.

Por otro lado, la ley crea la figura del trabajador autónomo exclusivo, que podrá prestar servicios a un único empleador pero sin vínculo laboral permanente, y que la rescisión de contratos podrá ser por "mutuo acuerdo" entre empleador y empleado, ya sin necesidad de validación sindical.

6. Aporte sindical.

También indica que dejará de ser obligatorio el aporte sindical que hasta ahora equivalía a un día de salario al año. Pasará así a ser voluntario.

7. Mujeres embarazadas.

Además, la ley comprende a trabajadoras embarazadas. En trabajos insalubres en grado medio o mínimo, la mujer deberá presentar un certificado médico que proscriba su presencia en esos lugares.

8. Trabajo desde la casa.

Se reglamenta la posibilidad de trabajar desde la casa con el reembolso de los gastos en los que incurra el trabajador.

9. Despidos.

La ley flexibiliza las condiciones de despido. El mismo podrá notificarse con 15 días de anticipación y no 30 como hasta ahora y la indemnización no queda atada al salario.
NOTICIAS DE HOY



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>>> A Washington le gusta



El presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay, Washington Corallo, escribió en Twitter que "el mundo avanza en temas de legislación laboral, hay que acompañar ese tren entre todos los actores del país: gobierno, trabajadores y empleadores". "Seamos conscientes de que en adecuar Uruguay al mundo, va una parte importante del futuro del trabajo de calidad en Uruguay", agregó. Luego dijo a "Inicio de Jornada", de Radio Carve, que Uruguay "debe aggiornarse", porque de lo contrario "vamos a seguir corriendo el riesgo de perder competitividad en la actual situación y por ende perder la capacidad de seguir recibiendo nuevas inversiones". La gremial organizará una jornada en setiembre con un especialista brasileño para analizar los cambios en el país vecino.


>>> La preocupación de Nin

El asunto tuvo también derivaciones diplomáticas porque el gobierno de Brasil convocó al embajador uruguayo en Brasilia, Carlos Amorín, para conocer de primera mano la posición uruguaya sobre la reforma laboral. El canciller Rodolfo Nin Novoa aseguró que la citación a Amorín no fue un llamado a consulta como se entiende en el mundo de la diplomacia. El ministro dijo también que se trató de una conversación de carácter informal, en la que no se presentó una nota ni se concretó una protesta formal.

>>> Alerta al disparate

Abdala fue categórico a la hora de rechazar de plano la ley laboral aprobada en Brasil y la catalogó de “un verdadero disparate. Con esa normativa se llega a la súper explotación de los trabajadores. El apoyo de la Cámara de Industrias deja de manifiesto el trasfondo de los intereses económicos, los cuales se esconden en la campaña continental para la restauración conservadora. Realmente resulta jurásico que la Cámara de Industrias esté pensando, en momentos en que todos tendríamos que estar preparándonos para el trabajo del futuro y las nuevas tecnologías, en la aplicación de una ley laboral como la aprobada en Brasil. Hoy los trabajadores uruguayos vamos por más leyes laborales, por una ronda de Consejos de Salarios el próximo año donde las 40 horas semanales en la industria estarán arriba de la mesa, entre otras justas reivindicaciones. A los integrantes de la Cámara de Industrias que quieren una ley laboral como la de Brasil los llamo empresaurios, ya que persiguen una utopía reaccionaria”.
El Secretario General del PIT – CNT afirmó que “esta política reaccionaria ya la pasó el Uruguay en la década del ´90. No se convocaron los Consejos de Salarios y se podían sustituir trabajadores permanentes por unipersonales, lo que era un fraude laboral. El resultado fue nefasto, ya que un 60% de los trabajadores se encontraron con la precarización laboral. Esto no lo quiero nuevamente y lo más importante es que a pesar de estas medidas las empresas igual se funden. Se debe tener en claro que no se compite con precarización sino que se compite con conocimiento y con relaciones laborales de calidad. Por eso digo que en las Cámaras hay muchos empresaurios”.

>>> Masonería de temer...
Hacia el Nuevo Orden Mundial